Pagar por tener una tarjeta bancaria es más habitual de lo que parece en España. Según el VI Barómetro ASUFIN de comisiones bancarias publicado en 2025, los bancos cobran de media 160 euros anuales por el mantenimiento de una cuenta corriente, y las comisiones de tarjetas de débito suponen un coste medio adicional de 32,73 euros al año. En los bancos más caros, como Santander, CaixaBank o Sabadell, la combinación de cuenta más tarjeta puede suponer entre 195 y 290 euros anuales.
Sin embargo, existe una alternativa real y accesible: las tarjetas sin comisiones, que permiten pagar, sacar dinero y gestionar el día a día financiero sin pagar ningún cargo por tener o usar la tarjeta. En 2026 hay muchas opciones disponibles en España, pero no todas son iguales ni igual de gratuitas.
Qué es exactamente una tarjeta sin comisiones
Una tarjeta sin comisiones es aquella que no cobra al usuario por ninguno de los conceptos más habituales: emisión (por crearla por primera vez), mantenimiento o renovación anual (por seguir teniéndola), ni uso en pagos en comercios o en internet.
Pueden ser tanto tarjetas de débito como de crédito. La tarjeta de débito sin comisiones descuenta cada compra directamente del saldo de la cuenta bancaria vinculada, sin ningún coste adicional. La tarjeta de crédito sin comisiones funciona igual que cualquier tarjeta de crédito, con la diferencia de que no cobra cuota anual ni comisión de mantenimiento, aunque sí puede aplicar intereses si no se paga el saldo íntegro a fin de mes.

Lo que hay que tener en cuenta es que «sin comisiones» no siempre significa «totalmente gratis». Muchas entidades eliminan la comisión de mantenimiento si se cumplen ciertos requisitos, pero la cobran si no se cumplen. La gratuidad real, sin condiciones, es la que ofrecen principalmente los bancos digitales y los neobancos.
Los dos modelos de tarjeta sin comisiones en España
En la práctica existen dos modelos muy distintos que conviene diferenciar bien.
El primer modelo es el de las tarjetas sin comisiones condicionadas, que ofrecen los bancos tradicionales. Son gratuitas mientras se cumplan ciertas condiciones de vinculación: domiciliar la nómina, realizar un número mínimo de pagos al mes con la tarjeta, mantener un saldo mínimo en cuenta o contratar otros productos de la entidad (seguros, fondos de inversión, planes de pensiones). Si en algún mes no se cumplen esas condiciones, la comisión se activa automáticamente. Por ejemplo, Santander cobra entre 10 y 20 euros mensuales si no se domicilian ingresos ni se usa la tarjeta al menos seis veces por trimestre.
El segundo modelo es el de las tarjetas sin comisiones sin condiciones, que ofrecen los bancos digitales y los neobancos. No exigen ningún requisito de vinculación: no hace falta domiciliar la nómina, contratar otros productos ni mantener un saldo mínimo. Son gratuitas siempre, independientemente de cómo se use la cuenta. Este modelo lo ofrecen principalmente entidades como ING, Openbank, N26, Revolut e ImaginBank.
Qué comisiones sí pueden cobrar aunque la tarjeta sea «sin comisiones»
Que una tarjeta no tenga comisiones de mantenimiento no significa que no existan ningún tipo de costes en determinadas situaciones. Conviene revisar el contrato con atención en tres puntos concretos.
El primero son las retiradas de efectivo en cajeros. Muchas tarjetas sin comisiones son completamente gratuitas en los cajeros de la propia red del banco, pero cobran una comisión cuando se usa un cajero de otra entidad, especialmente en el extranjero. Revolut y N26, por ejemplo, permiten un número determinado de retiradas gratuitas al mes antes de empezar a cobrar una pequeña comisión. ING permite retiradas sin coste en cualquier cajero en España siempre que el importe sea de 30 euros o más.
El segundo son los pagos en divisas extranjeras. Al pagar con tarjeta en una moneda distinta al euro, la mayoría de bancos aplican un recargo por cambio de divisa que puede oscilar entre el 1,5% y el 3% del importe. Los neobancos como Revolut o N26 ofrecen cambio de divisa a tipo de mercado interbancario sin recargo hasta ciertos límites mensuales, lo que los hace especialmente ventajosos para viajeros frecuentes.
El tercero son los duplicados por pérdida o robo. Emitir una tarjeta de sustitución puede tener coste en algunos bancos, aunque muchas entidades digitales lo incluyen gratuitamente.
Cómo saber exactamente cuánto pagas ahora mismo
Desde enero de cada año, todos los bancos están obligados por ley a enviar a sus clientes un resumen anual de comisiones e intereses cobrados durante el ejercicio anterior, desglosado por conceptos. Si aún no lo has revisado, es el momento: ahí verás exactamente cuánto te ha costado mantener tu tarjeta y tu cuenta durante 2025.
Si el importe te sorprende, el comparador oficial del Banco de España permite consultar y comparar las comisiones que aplica cada entidad a las tarjetas de débito y crédito disponibles en el mercado. Es gratuito y completamente independiente.
La OCU también actualiza periódicamente sus comparativas de cuentas y tarjetas sin comisiones, con análisis detallados de las condiciones reales de cada producto.
Qué tarjetas sin comisiones hay disponibles en España en 2026
El mercado español ofrece varias opciones consolidadas. En la banca tradicional, ING mantiene su modelo de cuenta y tarjeta sin comisiones condicionado a recibir ingresos recurrentes de al menos 700 euros al mes. Openbank, el banco online del grupo Santander, ofrece cuenta y tarjeta sin comisiones sin necesidad de domiciliar nómina. EVO Banco tiene también cuenta y tarjeta gratuitas sin requisitos.
En los neobancos, Revolut y N26 ofrecen cuentas completamente gratuitas con tarjeta de débito incluida, sin ningún requisito. Su modelo 100% digital, sin oficinas ni red propia de cajeros, les permite mantener esa estructura de costes. ImaginBank, el banco móvil de CaixaBank orientado a jóvenes, también ofrece una tarjeta sin comisiones de mantenimiento.
Para elegir bien entre estas opciones, lo más importante es valorar tres cosas: si necesitas oficina física para alguna gestión habitual, cómo usas los cajeros y si sueles viajar al extranjero con frecuencia. Los bancos digitales tienen ventaja clara en los dos últimos puntos, pero los bancos tradicionales siguen siendo más accesibles si necesitas atención presencial.
Cuánto puedes ahorrar cambiando de tarjeta
El ahorro potencial de pasarse a una tarjeta sin comisiones depende de cuánto cobra actualmente tu entidad. Si pagas 32 euros anuales por la tarjeta de débito y 50 euros por la de crédito, el ahorro al eliminar ambas comisiones es de 82 euros al año. Si además evitas comisiones por retiradas en cajeros de otras redes, el ahorro puede ser mayor.
En términos prácticos, cambiar a una entidad sin comisiones no implica necesariamente cerrar el banco actual. Puedes abrir una segunda cuenta digital para el día a día y mantener la cuenta del banco tradicional para las domiciliaciones y la hipoteca, si la tienes. Muchas personas en España operan con dos cuentas en paralelo por este motivo.
Lo que dice el Banco de España sobre las comisiones
Las comisiones bancarias en España son libres: cada entidad puede cobrar lo que decida, sin límite legal en la mayoría de casos. La única excepción es la cuenta de pago básica, un producto específico orientado a personas en riesgo de exclusión financiera, donde la comisión máxima está fijada en 3 euros al mes por normativa, y es gratuita para determinados colectivos vulnerables.

Lo que sí exige la ley es transparencia: el banco está obligado a informar de todas las comisiones antes de que el cliente las acepte, y debe notificar cualquier cambio con al menos dos meses de antelación. Si tu banco te ha cobrado una comisión que no figuraba en el contrato o sin haberte avisado previamente con ese margen, puedes reclamarla directamente al banco y, si no hay respuesta satisfactoria, al servicio de reclamaciones del Banco de España.
Conclusión
Las tarjetas sin comisiones existen y son una opción real y accesible en España en 2026. La clave es distinguir entre las que son gratuitas con condiciones (que pueden dejar de serlo si no se cumple algún requisito) y las que son gratuitas sin condiciones (que ofrecen principalmente los bancos digitales). Revisar el resumen anual de comisiones, usar el comparador del Banco de España y evaluar las opciones del mercado son los tres pasos para saber si estás pagando de más y qué puedes hacer al respecto.
¿Quieres saber más? Lee nuestro artículo sobre cómo comparar tarjetas de crédito antes de contratar una para ver qué criterios usar más allá de las comisiones.

Me ha resulatado muy útil esta información